Reflexión
Decidió no hablar de ello y creyó que ya nada le forzaría a mirar atrás. Cuan equivocado estaba al creer que podía seguir su vida como sí tal cosa.
Que alguien hizo un comentario de que algo se dijo que había pasado, éste fue el detonante. No hubo posibilidad de dar explicaciones. A nadie le interesó y a nadie interesa. Es el silencio en que te meten y tú aceptas porque no tienes otra salida. Nadie se interesa por nadie.
Cuando las cosas se liaron de tal manera sentiste la impotencia frente a lo que se iba de tus manos que sin poder evitarlo se te achacaría la responsabilidad de aquello que no dependía de ti.
Hoy vuelve en un comentario inocente. Siempre es el inocente quien daña sin saberlo, líbrenos dios de los inocentes que todo lo emponzoñan. Las palabras pueden cargar sacos de pólvora, éste es el caso. Nada que no se resuelve se supera. Sigues, no hay más remedio si quieres o debes seguir en la brecha. A la vuelta de la esquina y cuando menos te lo esperas alguien destapa la caja de Pandora, los males que todo lo asolan.
Querrías explicarte, no interesó y no interesa. Te bates en retirada y la frustración te hierve la sangre.
Que nada pasa, a esperar que pase y hoy paz y después gloria.
Las calles lucen con adornos que a partir de mañana celebran la Navidad. Bonitas palabras, promesas falsas. Si estás triste y sólo nadie se apiada. Alguien decía que no vayas con tus penas porque lo único que conseguirás es que de ti se ría la gente.
Hay animales que se ceban en el compañero o compañera con heridas. Las personas debemos ser de esa misma clase o calaña. Acoso de distinto tipo disminuye el valor de quien lo padece y aumenta el vigor de quien lo ejercita.
Suscitar temor, respeto, ¿qué es eso? Cebarse en la gente.
Miedo que se incrusta, hiriente.
Mirada doliente. El perro te ladra, te pisa la gente.
- ¡Feliz Navidad y Próspero Año! -
Ese es el ritual. Falso y duro presagio. Cuanta falsedad en todo el orbe y nos las damos de humanos.


