¿Por qué me da por escribir poemas?
Vengo a decirme que razón es la que alimenta la vena de hacer poemas.
No hay razón de la lógica. Es desmesura que ocupa invadiendo mi mente en los últimos días.
Emociones que rebrotan anonadando mi ser. Machacando el sentido recordando sinsentidos.
No me siento dada al arte de la versificación. A veces suena la flauta y recorro el grafo sin control. Repaso las líneas que hormiguean en pantalla y recoloco los versos y pienso, ¿cuantos verbos? ¿Qué he de hacer si mi estilo es verbificar las cosas y accionarlas así?
Se me sugieren remiendos y a ellos me dirijo. No encuentro equilibrios. Olvido acentuar. La acentuación no me la arregla el word. ¿Qué sabe él de lo que pienso, si presente o pasado en la forma que acomodo en el párrafo?
Me disculpo para mí en que los que publican no son quienes controlan la grafía de la ortografía.
Me apunto mil chorradas en libretas, hojas sueltas o cuadernos, con una letruca fina que ni yo después encuentro.
De las comas, no digamos. Qué dilema del sentido que le da una aquí u otra allá.
Lo importante y principal es dejar la mente volar y cazarlas al vuelo no es fácil si te atienes a tiesuras de ornamentos gramaticales.
Un saludo compañeros y compañeras de letrucas que desde el octubre por aquí me muevo y aunque poco se me diga yo lo magnificencio.

Este texto lo he escrito dirigiéndome a los compañeros y compañeras de tusrelatos. Ellos y ellas me acompañan y han seguido en la lucha con la letra durante todo este tiempo.
Anduve colocando textos alentanda en mis impulsos escribidores gracias a ellos y a ellas. Sus comentarios, su presencia son y serán el mayor acicate para que me lance al reto de escribir.
Empecé con las ganas de desarrollar narrativa. Los relatos cortos son, en la literatura, lo que más me sugiere. Los poemas, ni paraba en ellos. Ahora sucede que desangro en mis versos.
La consciencia de saberse escuchado hace que tenses el arco y dispares la saeta certera al centro mismo del alma.